Así celebramos la Independencia del Perú en México: crónica del Parque del Perú
El 28 de julio es la Independencia del Perú, pero la comunidad peruana en México celebró el domingo 26 en el Parque del Perú. Esto es lo que se siente celebrar tu independencia lejos de casa.

El 28 de julio es la Independencia del Perú, pero este año cayó martes, y ningún peruano en el extranjero va a esperar un día entre semana para celebrar en grande. Así que la comunidad se organizó para el domingo más cercano —el 26— y armó una fiesta patria completa en el Parque del Perú, en plena Ciudad de México. Fui con mi prometida y su familia, y esto es lo que se siente celebrar la independencia de tu país a miles de kilómetros de casa.
Un parque que literalmente se llama Parque del Perú
Antes de vivir en México no tenía idea de que existiera un parque con este nombre, y la primera vez que lo pisas te cae el veinte de que la comunidad peruana aquí tiene más peso del que uno imagina. Ese domingo el parque estaba tomado por completo: carpas blancas por todos lados, puestos de comida peruana, familias completas vestidas de rojo y blanco, y banderas del Perú ondeando por todas partes. Por un rato, caminando entre los puestos, se me olvidó que estaba en México.

Rojo y blanco por todos lados
Lo que más se siente en un evento así no es un puesto ni una comida en particular, es la cantidad de gente. Cientos de familias, la mayoría con algo rojo y blanco puesto —banderas, camisetas, escarapelas— y un ambiente de fiesta de barrio que en Lima uno da por sentado y que aquí, lejos, se agradece el doble. Había señoras vendiendo comida bajo las carpas, niños corriendo entre la gente, y ese ruido de fondo de varias conversaciones en el mismo acento que uno reconoce al toque.
La comida, el puente más directo a casa
Entre los puestos de comida estaba La Lucha, la sanguchería peruana de Polanco que ya reseñé aparte, y ese día invité a toda la familia de mi prometida sánguches de pollo y de chicharrón. No falló nada: fue justo el tipo de comida que uno quiere en un día así, sin pretensiones, solo sabor conocido compartido con la gente que quieres. Si nunca has probado comida peruana y te topas con un evento como este, es de las mejores formas de probarla: variada, hecha por gente que la cocina de toda la vida, y en un ambiente de fiesta real.
Por qué esto importa más de lo que parece
Es fácil restarle importancia a “una fiesta en un parque”, pero para quien vive fuera de su país, estos eventos cumplen una función que no se puede replicar de otra forma: por unas horas, no eres el extranjero explicando de dónde vienes, eres parte de una comunidad que entiende exactamente lo que estás celebrando sin que tengas que explicar nada. Ver a niños que probablemente nacieron en México corriendo con una banderita peruana en la mano me dejó pensando en cómo se sigue pasando la identidad, aunque la distancia sea real.
Tips si quieres ir el próximo año
- No esperes al 28 exacto. La comunidad suele celebrar el fin de semana más cercano a la fecha, no necesariamente el día en sí.
- Ve con hambre. Los puestos de comida son el corazón del evento; llega temprano antes de que se agoten los platos más pedidos.
- Lleva algo rojo y blanco. No es obligatorio, pero se agradece sumarse al ambiente.
- Es un evento familiar, no una fiesta nocturna: va gente de todas las edades y se siente así, tranquilo y de convivencia.
Lo que me llevo de este domingo
Llevo ya un buen tiempo viviendo en México, y sigo sin acostumbrarme del todo a celebrar mi independencia lejos de Perú. Pero un domingo como este —bandera en mano, comida conocida en la otra, rodeado de gente que entiende exactamente por qué esto importa— es lo más cerca que se puede sentir uno de estar en casa sin estarlo. Si eres peruano en México, búscalo el próximo año: vale la pena.
Si de verdad te dieron ganas de conocer Perú, aquí tienes nuestra guía de qué hacer en Lima, y si buscas un antojo rápido con ese mismo sabor, prueba Bembos.
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