Ciudad de México

Así vivimos el Día de Muertos en el Zócalo de la Ciudad de México: la Ofrenda Monumental

Soy peruano, así que el Día de Muertos no es algo con lo que crecí. Te cuento cómo fue ir con mi prometida a la Ofrenda Monumental del Zócalo, maquillados de catrina y catrín.

Por José G. · · 4 min de lectura
Así vivimos el Día de Muertos en el Zócalo de la Ciudad de México: la Ofrenda Monumental

Soy peruano, así que el Día de Muertos no es algo con lo que crecí: en Perú no existe esta tradición con esta forma, y la primera vez que viví uno en el Centro de la Ciudad de México entendí por qué la gente de aquí lo espera todo el año. Te cuento cómo fue ir con mi prometida a la Ofrenda Monumental del Zócalo, maquillados los dos de catrina y catrín, sin tener ni idea de en qué nos estábamos metiendo.

El maquillaje, antes de salir

Empezamos la noche pintándonos la cara mitad calavera, cada quien de su lado, en un restaurante cerca de donde quedamos de vernos con nuestro grupo. No hay nada como sentarte a que te pinten la cara y ver al de al lado transformarse igual: entre las luces de neón del lugar y la mitad de la cara ya pintada, ya se sentía que la noche iba a ser distinta a cualquier otra salida.

Pareja con maquillaje de catrina y catrín a medio terminar antes de ir al Zócalo
A medio pintar, antes de salir rumbo al Centro. La calma antes de la marea de gente.

Llegar al Zócalo y la Ofrenda Monumental

Nada de lo que había visto en fotos me preparó para la escala real de la instalación en el Zócalo: una estructura enorme cubierta de flores de cempasúchil rojas, con máscaras, esqueletos y símbolos prehispánicos colgando entre los andamios, reflejándose en un espejo de agua que pusieron frente a Palacio Nacional. Caminar alrededor del agua, con las flores de cempasúchil literalmente flotando en la superficie, fue el primer momento de la noche que me hizo sacar el celular sin pensarlo.

Ofrenda Monumental de flores de cempasúchil en el Zócalo de la Ciudad de México de noche
Mi prometida frente a la Ofrenda Monumental, con el espejo de agua y las flores de cempasúchil de fondo.

Las catrinas gigantes entre las flores

Rodeando la estructura principal había otras piezas igual de trabajadas: esqueletos vestidos de gala entre montañas de cempasúchil naranja y amarillo, uno con sombrero de charro, otro con un pez enorme flotando encima como si nadara en el aire. Cada una contaba una escena distinta, y se notaba el trabajo de meses detrás de cada figura. Nos quedamos un buen rato solo caminando entre ellas, buscando el ángulo que mejor capturara los colores.

Catrinas y esqueletos decorados entre flores de cempasúchil en la Ofrenda Monumental del Zócalo
Una de las escenas de catrinas entre cempasúchil, con un pez gigante flotando arriba.

Camino a Madero: las calaveras de luces

Saliendo del Zócalo hacia el Centro Histórico, los edificios de toda la calle tenían proyecciones y figuras de luces LED: parejas de esqueletos bailando, calaveras enormes con flores, todo sincronizado en las fachadas coloniales. Caminar esa calle llena de gente, con las luces cambiando de color sobre edificios de siglos de antigüedad, se sintió como estar dentro de un desfile sin necesidad de que hubiera un desfile pasando.

Calle del Centro Histórico de la Ciudad de México con figuras de calaveras de luces LED en los edificios
La calle rumbo a Madero, con calaveras de luces cubriendo las fachadas a ambos lados.

Con el maquillaje ya completo los dos, entre la marea de gente disfrazada, dejamos de sentirnos turistas mirando algo ajeno y por un rato nos sentimos parte de la fiesta.

Pareja maquillada de catrina caminando entre la multitud del Centro Histórico en Día de Muertos
Ya maquillados por completo, caminando entre la multitud rumbo al Centro.

Tips si vas al Día de Muertos en el Zócalo

  • Ve con tiempo de sobra. Entre el Zócalo y el Centro Histórico hay tramos larguísimos de gente caminando al mismo paso; no es una visita rápida.
  • Maquíllate antes de llegar si quieres evitar las filas de los puestos de maquillaje cerca del Zócalo, que se llenan rápido.
  • Cuida tus pertenencias. Con tanta gente junta, es de los momentos del año con más aglomeración en el Centro.
  • Camina hasta Madero, no te quedes solo en la Ofrenda: las proyecciones en los edificios son igual de vistosas y menos gente se detiene ahí.
  • Lleva batería extra para el celular. Vas a querer fotografiar cada tramo del recorrido, literal.

Lo que me llevo de mi primer Día de Muertos

Viniendo de un país donde esta fecha no se celebra así, entiendo ahora por qué en México la esperan con tantas ganas: no es solo la tradición detrás (que ya de por sí es profunda, sobre la memoria y no el miedo a la muerte), es también la producción real que meten en cada edición, con instalaciones que se sienten dignas de cualquier ciudad del mundo. Si nunca has ido y te toca la oportunidad, vale muchísimo la pena, maquillado o no.

Si además quieres armar el resto de tu visita a la ciudad, revisa nuestra guía de qué hacer en CDMX o el itinerario de CDMX en 3 días.

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Sobre el autor

José G.

José G. es un viajero peruano radicado en la Ciudad de México. Limeño de corazón y chilango de adopción, recorre México y Latinoamérica y cuenta lo que prueba de primera mano: dónde comer, qué museos valen la pena, dónde hospedarse y cuánto cuesta todo de verdad. Le apasionan la buena comida, los museos, el fútbol y viajar en pareja. Escribe sin filtros —precios reales y opiniones honestas—, sin recomendar destinos que no haya pisado.

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